COMO UN HIELO

Me derrito como un hielo a 40°
cada vez que pronuncias "mi niña"
Y siento deseos de volver a fundirme en tí, 
cómo un río recorriendo nuestras piernas.
Apreciar tú excitación al son de mis caderas 
e imaginar que ahora eres tú
quién se derrite como un helado en mi boca
cada vez que gimo, extasiada, tu nombre. 

P.D: No sé a quién va dirigida ni cuando la escribí. Encontrada entre mis cuadernos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nacer, sangrar, cuidar, resistir.

INDESTRUCTIBLEMENTE ELLA