EL ANCLAJE
Y de nuevo aquí, anclado
en mi cabeza y mi sexo.
Lo quiero todo.
Duro como el acero, inoxidable.
Sin dejar que me mueva.
Tirándome bien del pelo.
Solo tú sabes bien como
rozar mis fronteras
con tus caderas,
en caricias embestidas.
Doloroso y placentero.
A más duro más me gustas.
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