LA APP
Tengo una aplicación poderosa, es como un procesador. Extrae información de otros ordenadores, la selecciona, almacena la que más interesa y gusta, la que puede utilizar sin exceso de energía y la aplica constantemente, copiando el patrón de otros ordenadores, controlando mis movimientos y modificando pensamientos.
Lleva instalada desde la adolescencia, creo. Calculo que ya debe estar en versión 9.0. Está muy reprogramada, perfeccionada, descarada y empoderada. Por eso la he pillado.
Incluso escribiendo, incluso escribiendo esto lo está haciéndo. ¿Sino a qué cojones viene escribir de informática? De algo de lo que no tengo ni puta idea, por cierto, y que me importa lo básico para vivir en este mundo virtual.
Ahora soy consciente, y creo saber por qué está instalada. Me da miedo, realmente es tóxico y aterrador. Ya no solo para mí sino para con los demás.
Me he acostumbrado a vivir tanto con esta aplicación mental que no sé si soy capaz de estar sin ella.
Desinstalarla conlleva instalar otras o crear nuevas versiones de las existentes para llenar el pedazo de hueco que va a dejar. ¿Tan vacío tengo mi ordenador?. Se ve que sí...
La Play Store no me recomienda nada ahora mismo. Incluso ella está casi vacía. Que mierda más grande.
Tengo que encontrar el modo de ponerla inactiva. Al menos por esta vez quiero ser libre de ella. Que no me controle. Quiero mostrar mi ordenador sin ella, aunque tenga pocas aplicaciones.
¡No te quiero, maldita app!
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