MIS OLAS

Como el agua clara me despierto, cristalina.
En un mar cálido que invita a estar siempre mojada por sus olas, que invita a no salir, a seguir en el sueño.

Removida por mis olas que me hacen sentir caricias, remolinos, corrientes y resacas.

Olas que mueven mi cuerpo a su antojo, que me traen y me llevan, dominan, me dan vueltas y azotan con su cresta.
Olas distintas, cada una a su manera. Olas que, tras un rato, reconoces y sabes cómo harán. Aunque siempre sorprenden. Unas más fuertes, otras más flojas, otras que te revuelcan, que masajean y otras que por muy duras que sean siempre finalizan en caricias de espuma.

Éstas últimas son las mejores, te hacen sentir mejor tras la pelea, te hacen volver a tierra, en paz, dejando la agitación para el próximo baño. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nacer, sangrar, cuidar, resistir.

INDESTRUCTIBLEMENTE ELLA