DESPERTAR-DORMIR

Me despierto, tengo dolor de cabeza de tanta diversión.
Mezcla de olor a óxido y argán enquistado en mi bulbo olfativo.
Seis de la mañana viendo el amanecer a través del espejo, el gato negro mirándolo conmigo sentado en la mesa.
Me arropan las sábanas blancas pintadas de rojo mientras escucho la respiración de otro gato, blanco como las sábanas, con rabo aterciopelado rozando mi cadera derecha.
Me giro, buscándole, deseo acariciarle una vez más, le despierto. Maúlla y me lame. Duerme, me dice, aún queda un rato.
Me acurruco más a su lado, se vuelve a dormir. Ronroneo en silencio para no despertarle. Le miro, tiene perfil de gato egipcio.

Sonrío, duermo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nacer, sangrar, cuidar, resistir.

INDESTRUCTIBLEMENTE ELLA